Suspensión de condenas e indultos
¿Quiénes pueden solicitarlo?


Quien ha sido condenado a pena de prisión no superior a 2 años puede disfrutar de beneficios penales, tales como la suspensión y la sustitución por otras penas, que impidan su ingreso en prisión. Consúltenos.


Las personas muy mayores, las especialmente enfermas y quienes delinquieron por causa de la toxicomanía y están rehabilitados o en rehabilitación, pueden disfrutar de beneficios penales específicos, aun cuando la pena de prisión fuere superior a 2 años. Téngalo en cuenta.

Quien esté cumpliendo prisión por condenas impuestas en distintas causas penales, puede ver reducido drásticamente la duración de la prisión por aplicación del instituto de la refundición de condenas. Cuantos más delitos hubiera cometido el penado durante un periodo sin haber sido condenado, más podría reducirse la prisión, puesto que más complejos son las operaciones de cálculo de la refundición. Consultenos, estamos experimentados en esta materia.

Las penas superiores a 2 años de prisión, aun no siendo susceptibles de beneficios penales, sí pueden ser objeto de concesión de indulto por el Consejo de Ministros. Para su concesión a veces es preciso el apoyo de la sociedad y la movilización de grupos ciudadanos. No dude en consultar a expertos si considera que su condena es injusta o por su situación personal no merece ingresar en prisión. Podemos estudiar su caso y trazar un plan de apoyo social contra su encarcelación, garantizando un adecuado impulso procesal del expediente de indulto.

Y quienes cumplen condena en Centro Penitenciario, tienen derecho a disfrutar de permisos penitenciarios, de acuerdo con el grado en que se encuentre y qué porcentaje de la condena haya cumplido.

Además, la prisión provisional o prisión preventiva tiene un carácter excepcional, y sólo puede tener una aplicación en los casos previstos legalmente y de forma perfectamente justificada. Una prisión provisional injustificada puede ser combatida a través de los recursos ordinarios e incluso extraordinarios, ante el Tribunal Constitucional.


Si su situación de privación de libertad no se justifica, consúltenos.